Nuevo vs. Antiguo Paradigma Laboral (Parte II)

¡Hola!

Sin mayor preámbulo adentrémonos a conocer más de las diferencias que nos está o estará trayendo este nuevo paradigma laboral, continuando con el esquema de comparación de antes vs. ahora.

  • Antes: dictadura económica.
  • Ahora: democracia económica.

Se dice que antes vivíamos en una «dictadura económica». debido a que en la antigüedad los centros de decisión económicos eran muy pocos, se resumía a algunos gobiernos o grandes corporaciones que literalmente dictaban el rumbo de la economía para todos los habitantes de este mundo.

Ahora esos centros de decisión están cada vez más descentralizados, todos decidimos, empresas, clientes, etc. En la historia de la humanidad el consumo nunca había sido tan importante como lo es ahora, cada día, cada uno de nosotros decidimos, tomamos decisiones cuando elegimos en que gastar nuestro dinero y elegimos con que profesión u ocupación aportaremos valor al proyecto colectivo llamado humanidad y con cada una de esas elecciones hacemos real la verdadera «democracia económica».

«Una sociedad emprendedora es una sociedad más democrática, más libre. Ser emprendedor no se refiere solo a aquel o aquella que monta su empresa, ser emprendedor es mucho más, ser emprendedor es una forma de estar en el mundo y de relacionarse con los demás.».

Sergio Fernández.

Preguntémonos: ¿En que estamos gastando nuestro dinero y en que actividad invertimos nuestro tiempo?

  • Antes: egoísmo.
  • Ahora: generosidad.

Vivimos o vivíamos, en una sociedad donde lo primordial era el egoísmo, donde cada quién únicamente se preocupaba por «jalar agua para su molino», y vamos a una sociedad en donde, derivado de que cada vez son más los jugadores ofreciendo sus productos y servicios, cada vez tenemos que ser más generosos para poder jugar en el mercado.

En el nuevo paradigma laboral lo que va a marcar la real diferencia es la capacidad que tengamos de ser generosos, generosos con nuestros clientes, con nuestros colaboradores, con nuestros socios de negocio, con la sociedad, etc. La generosidad, cada vez más, se esta convirtiendo en una pieza clave para salir adelante en el nuevo mundo económico.

Primero tendremos que dar y luego, si acaso, recibir, pero la verdadera recompensa esta en el mismo acto de dar, ahí es donde verdaderamente recibimos algo a cambio en ese acto desinteresado.

Se dice que existe un cierto tipo de «magia» en esto de la generosidad, una «magia» en la cual si yo les doy algo a ustedes, y ustedes a su vez le dan algo a algunos otros, llega el momento en que esos otros me estarán dando algo a mí, manteniendo así esta energía de la generosidad en funcionamiento. La única regla en esta «magia» es que nunca debemos de pedir que se nos devuelva esa energía, debemos confiar en que sola nos llegará, en que la «magia» hará su trabajo, porque al momento de pedirla se rompe el «hechizo» y se acaba la «magia».

«La verdadera abundancia es vivir en un mundo en el que cuando necesitas o quieres algo, aparece y si tu estás constantemente inyectando confianza en la vida, la vida te lo va a devolver».

Sergio Fernández.

Preguntémonos: ¿Qué tan generoso estoy siendo como persona o como empresa?

  • Antes: competencia.
  • Ahora: colaboración.

Vamos cada vez más hacia un mundo «co-», «co-» de cooperación, «co-» de colaboración, vamos hacía un mundo líquido, las asociaciones y las colaboraciones son cada vez menos fijas y menos regidas por contratos y más por sentido común y por la confianza que cada uno logramos inyectar en nuestro mercado.

Ahora vamos a co-crear cada vez más los productos y los servicios que nosotros mismo consumimos. Nosotros como clientes estaremos cada vez más co-creando con las empresas, recientemente me platicaban en un viaje a la Ciudad de México, acerca de una consultora en materia de marketing que tiene una «tribu» de amas de casa, las cuales ayudan a co-crear las campañas publicitarias de una importante cadena de supermercados a nivel mundial, es sorprendente, ya no solo estamos creando productos o personalizándolos, incluso ya estamos creando la misma publicidad de las marcas.

En este nuevo paradigma, vamos a un mundo cada vez más colaborador, cooperante y co-creado, es por eso que las habilidades de comunicación, de empatía y sociales, pasarán a jugar un papel clave para moverse con agilidad en este nuevo paradigma laboral.

Preguntémonos: ¿Qué tan empática o comunicativa es mi empresa o yo como persona?

  • Antes: automatización.
  • Ahora: humanización.

En este nuevo mundo que estamos creando, o co-creando, como veíamos anteriromente, en este nuevo paradigma laboral, existirán algunos trabajos que las máquinas ya no realizarán más, sin embargo, todo trabajo que pueda ser realizado por una máquina, invariablemente será realizado por una máquina.

Ante esto lo que tenemos que hacer es identificar y enfocarnos en trabajos que sean meramente «humanos», especializarnos en ellos y perfeccionarlos, perfeccionarnos en esos trabajos «humanos» o «de humanos» será factor clave para no llegar a ser sustituido por una máquina en este nuevo paradigma laboral.

Preguntémonos: ¿El trabajo que realizo es de humanos o lo puede hacer una máquina?

  • Antes: el centro del mundo era Europa.
  • Ahora: el centro del mundo es Asia.

Tras el “boom” de la Revolución Industrial, y por haber surgido en el viejo continente, es que era considerado por muchos hasta hace poco, el «centro del mundo», sin embargo es algo que paulatinamente esta cambiando y basta con voltear a ver un poco hacia oriente, donde cada vez más y más nos percatamos que los asiáticos están constantemente preparando a sus jóvenes en sus talentos o fortalezas, desarrollándolos e invirtiendo en sus estudios, mientras que en sociedades más «capitalistas», como la nuestra, aún seguimos ahorrando para pagar un carro nuevo, el gadget de moda, las vacaciones exóticas, la ropa de «x» marca, etc. ellos también están ahorrando y lo hacen durante toda su vida, pero para costear las universidades más importantes del planeta y que sus hijos puedan prepararse en ellas.

Preguntémonos: ¿Cómo estoy invirtiendo mi dinero, como europeo o como asiático?

  • Antes: fabricar.
  • Ahora: innovar.

Antes el éxito estaba  basado en la ejecución, en la habilidad para llevar a cabo ciertas tareas, hoy en día la definición de éxito estará basada en la innovación, pero no en la innovación ociosa que se queda en la generación de ideas, planes, proyectos, etc. el éxito llegará a aquellos que seamos capaces de innovar para la acción.

Uno de los grandes problemas que surgen en este sentido es que la mayoría de nosotros vivimos en países donde el sistema educativo, como en casi todo el mundo, está perfectamente diseñado para generar personas que vivan «exitosamente» en un mundo que ya no existe, y que ya no existirá más.

El sistema educativo nos entrena para cumplir con un horario, para ejecutar las ordenes de un jefe, para no cuestionar, para no innovar y para repetir esa misma secuencia todos los días durante años, un sistema pensado en la creación de una clase obrera obediente para las líneas de producción, un sistema creado para sobrevivir y triunfar en la era industrial, no en la del «talentismo».

¿A cuántos de nosotros nos recomendaron no desarrollar «x» habilidad o talento por que de eso no se vive?, ¿Cuantos de nosotros corrimos al sonar la campana para hacer fila antes de entrar al salón? Tal como lo hacían los obreros antes de iniciar sus labores en las grandes fábricas, para eso nos preparaban o, erróneamente, nos siguen preparando.

Preguntémonos: ¿Qué tanto estamos innovando en nuestra empresa, puesto de trabajo o incluso a nivel personal?

Para terminar les dejo un video donde Sir Ken Robinson nos hace una interesante pregunta: ¿Son las escuelas las que matan nuestra creatividad?

 

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